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Ya
se acerca la entrega de los Oscares y éste es, siempre, un suceso que atrae el
interés de la gente. Resulta
curioso, pero cuando sabemos que una película ha obtenido un Oscar en cualquier
categoría, ya damos por un hecho que es una buena cinta.
Más que buena, nos hacemos la idea de que es una obra maestra.
Alguna vez, yo compartí esa opinión; pero después de un buen tiempo de
dedicar mis ratos de ocio al estudio y análisis de filmes, artículos, libros y
entregas de Oscar, me di cuenta de la realidad.
La ceremonia de la Academia de Artes y Ciencias es puro show. Por si no lo saben, la membresía está compuesta por los
mismos actores, productores, escritores y directores que hacen las películas.
Imagínense si no se ponen de acuerdo para votar por tal o cual, o las
envidias que impiden un voto justo. Generalmente,
el Oscar es un indicador del éxito comercial de una película.
En muy raras ocasiones, el ganador realmente merece la estatuilla.
Es por esto que el Festival de Cannes lleva mucho tiempo opacando a
nuestro dorado amigo. El jurado en
Cannes esta compuesto por críticos y por directores de larga trayectoria...o
sea, gente que "sabe" distinguir entre un trabajo bien hecho y además
con intenciones bien logradas.
Retrocedamos
un poco cuando Tom Hanks obtuvo el Oscar por mejor actor en PHILADELPHIA.
Yo no tengo nada en contra de Hanks, es más, lo considero un actor con
mucho potencial. Pero el personaje
que interpretó de un abogado con Sida esta bien, a secas.
No es la gran actuación como para premiarlo así.
El y su director proyectaron una imagen hollywoodizada de un homosexual
que dista mucho de ser creíble.
A
proposito de Hanks, otra vez está nominado Steven Spielberg con su último
trabajo: SAVING PRIVATE RYAN. La
cinta de Spielberg relata la historia supuestamente real de una tropa que,
durante la Segunda Guerra Mundial, es comisionada para encontrar a un cadete de
apellido Ryan. La cinta es
realmente impactante durante las escenas de batalla.
Spielberg logró representar el caos y la crudeza de la muerte en combate
de manera efectiva y eso se le reconoce. Se
ve que el jurásico director quiere hacer buen cine.
Bueno, de hecho ya tiene muy buenas cintas en su filmografía (no
olvidemos SCHLINDER'S LIST), pero yo prefiero EMPIRE OF THE SUN.
Desde la primera vez que la vi, quedé impactado y hasta la fecha ocupa
un lugar dentro de mi inexistente lista de las 10 mejor películas.
Basándose en la novela homónima y semi-autobiográfica de J.G. Ballard,
Spielberg recreó el trastorno que sufre la burguesía de Inglaterra a través
de la experiencia de un niño. Si
no la han visto, réntenla. Actúan
Christian Bale y John Malkovich. Siento
que EMPIRE OF THE SUN está muy bien lograda porque se concentra en los sucesos
y reacciones que los personajes experimentan en el campo de concentración
japonés. Aunque muestra algunas
escenas de bombardeos, Spielberg deja atrás la pirotecnia que tanto lo
caracteriza y logra un film equilibrado. Para
mí que ahí sí se merecía el Oscar. Por
cierto, en esa ocasión, EMPIRE OF THE SUN obtuvo 7 nominaciones de las cuales
ninguna ganó.
En
SAVING PRIVATE RYAN, el padre de E.T. no se pudo contener y utilizó sus
computadoras de manera excesiva para lanzar todo tipo de balas, metales y fuego
hacia la pantalla. Esto, para
impactar más a la audiencia. En
serio, yo veía gente que medio esquivaba las balas.
Pero bueno, podemos perdonar eso por las sensaciones que provoca.
Lo que sí es lamentable es que el guionista y el director atiborraron
varias escenas con diálogos cursi-patrióticos baratos muy característicos de
las películas bélicas pro-yanquis. Creo
que ya hemos tenido suficiente propaganda del Tío Sam...
Otra
que está nominada para mejor película es THE THIN RED LINE (LA DELGADA LINEA
ROJA) de Terrence Malcik. En 1972,
Malick filmó una película de bajísimo presupuesto titulada BADLANDS cuyo
protagonista fue un desconocido Martin Sheen.
Relata la verídica historia de una pareja enamorada que asesinó a
varias personas en los U.S.A. Esta película tronó en taquilla pero fue
muy elogiada por la crítica. Algunos
hasta comparaban su debut con el CITIZEN KANE
de Orson Welles. Luego, en
1977 dirigió DAYS OF HEAVEN con Richard Gere.
Una vez más, el éxito comercial no lo recibió, pero he leído que es
una bellísima película, las interpretaciones, la fotografía.
Llevo varios años buscando estas cintas y no las he conseguido.
El caso es que, después de terminar DAYS OF HEAVEN, Malick se fue de
vacaciones y tenía !!!20 ANOS!!! de no filmar una película.
Durante este tiempo se dedicó a escribir guiones, porque no encontraba
nada que le gustara dirigir. En
1978 empezó a trabajar en la adaptación de la novela THE THIN RED LINE de
James Jones. El libro relata la
toma de la isla Guadalcanal por unas tropas norteamericanas.
La isla era un importante fuerte Japonés durante la Segunda Guerra
Mundial. Yo leí la novela y ví la
película y quedé impactado. El film está fotografiado y editado con una majestuosidad
que hace tiempo no veía en el cine gringo.
A través de varios personajes, Jones y Malick nos muestran que la guerra
destruye al ser humano de distintas formas:
física, psicológica y anímicamente.
Algo que me gustó mucho es que ignora la figura del gringo como héroe y
al japonés como villano. Muestran
al enemigo como otro ser humano que también está siendo destruido.
En la guerra no hay vencedores y vencidos, todos pierden.
Este me parece un mensaje muy importante transmitido a través de una
excelente película que, a pesar de ser hollywoodense, es una obra personal de
uno de los más grandes directores vivos. Nadamás
para que se den cuenta de cuán admirado es Terrence Malick, John Travolta y
George Clooney tienen papeles de 2 minutos en pantalla.
Nick Nolte, Sean Penn y Woody Harrelson tienen papeles secundarios.
Mucha gente quería participar en la cinta (incluyendo a Brad Pitt,
Nicholas Cage, Johnny Depp y Leonardo DiGarfio).
Malick siempre ha sido anticomercial y estableció que los papeles
principales serían interpretados por actores desconocidos.
Ustedes
pueden ver ambas cintas y verán la diferencia.
Spielberg empieza con mucha acción, luego sigue un leve drama, luego
ligeros toques de comedia, luego más acción y al final mas drama (!!No drames!!).
O sea, un show bien orquestrado, hollywoodismo puro.
Por otra parte, Terrence Malcik expone y mantiene su concepto narrativo a
través de la cinta con secuencias intensas y muy realísticas. No dudo que Spielberg pueda concebir conceptualizaciones
dramaticas serias. La diferencia
está en que Malcik no hace concesiones buscando el éxito comercial y Spielberg
sí. A eso se le llama tener pasión
por el trabajo, no podíamos esperar menos de un cineasta que trabajó su guión
durante 2 décadas.
Pero
bueno, la noche de la entrega veremos si se hace justicia o no.
Es más, hasta me dan ganas de que gane Spielberg para carcajearme un
rato.
pepecaudillo / 09·03·99